Estas flores secas suelen emplearse para la composición de ramos y centros. Como son flores naturales, las pautas de composición, equilibrio, volumen y formas de distribuirlas no varían por norma general. Sin embargo, por ser duraderas, admiten otras opciones de empleo.
Por ejemplo, las flores sin tallo que se secan por el método del prensado, que queda pendiente de explicación, que consiste básicamente en apretarlas entre dos hojas absorbentes dando juego para confeccionar tarjetas o postales, hacer composiciones en cuadros o bajo el cristal de una mesa, e incluso decorar bandejas, aunque con un poco de imaginación seguro que descubriremos una infinidad de posibilidades de uso decorativo. Algunos recordarán cómo nos encontramos en antiguos libros de nuestros familiares, determinadas flores o ramitas que poco a poco se han ido secando y, en algunos casos, han ido formando parte de ese libro de tal manera que no se puede eliminar de la página en cuestión.
Es una forma de tener la naturaleza y los aromas en muchos lugares y tener un recuerdo de su aroma y su color.