Ya por su nombre podemos sospechar que el “ikebana” es un arte floral concebido por la cultura japonesa, su elaboración tiene en su origen una concepción filosófica y espiritual de la relación entre el ser humano y la naturaleza que lo rodea. Los estilos de las composiciones, si bien varían, en ningún caso dejan de transmitir una sensación tranquilidad desde las formaciones más altas y espigadas hasta las más bajas y extensas.
Flores y follajes verdes armonizan en colores y texturas. Sencillos o más elaborados, nunca deben ser exuberantes. El equilibrio de la composición es lo más importante y su sencillez es lo más importante y fundamental en cualquier “ikebana”
Sobrios y elegantes, los “ikebanas” se adaptan a la mayoría de los estilos decorativos, de modo que quizá baste con cambiar los colores para que forme parte de nuestra decoración, o simplemente hacerlos más altos o bajos. Para la composición de un “ikebana” se puede hacer uso de casi cualquier especie vegetal y, desde luego, los podemos llevar a cabo nosotros mismos.