Deseos que nos ilusiona que se cumplan, propósitos que deseamos realizar y anhelos que nos emociona que se puedan realizaran, sí. Puede estar compuesta por cosas materiales, cambios en el estilo de vida, mejorar y ampliar mis conocimientos o habilidades, o dedicar más tiempo a mis familiares o amigos. Todos conocemos esa lista, que en ocasiones, solo hace que incrementarse sin cumplirse, lo que nos genera malestar, inseguridad, desconcierto y frustración. Entonces, ¿qué podemos hacer al respecto?
Aquí os dejo una serie de consejos sencillos para transformar esa frustración en felicidad.
Hacer una LISTA, si, pero en ella debemos anotar TODO.
– ¿Qué deseamos?
– Saber si depende únicamente de nosotros o se requiere de otras personas o situaciones para que se logre el objetivo.
– Pasos, acciones o respuestas que se realizaron o no.
– Analizar los Resultados obtenidos, si fueron los esperados o no, si se podrían mejorar o cambiar.
– Si tratamos de conseguir los objetivos de forma individual, pedimos ayuda o alguien se presto voluntario a ayudarnos.
¿Por qué es importante esta información?
Porque sabemos que cuanta mayor información tengamos sobre una tarea, una decisión o un objetivo que deseamos realizar, más opciones tendremos de que el resultado sea el esperado y exitoso.
¿Qué aspectos debemos tener en cuenta?
– Deben ser REALISTAS, REALIZABLES y RESPETAR las decisiones de los demás, es decir, no se debe obligar a los demás a su realización si no lo desean.
– Diferenciar deseos materiales de los deseos afectivos, así como diferenciar de los que requieren un cambio en nosotros de los que precisan la participación de más personas.
– Todo deseo, cambio o modificación necesita un planning para llevarlo a cabo,valorar pros y contras, conocer los diversos modos de llevarlo a cabo aspectos tan importantes como esfuerzo, motivación, sinceridad y mentalidad positiva.
– Si depende de nosotros lo más probable es que sean precisos cambios, pequeñas variaciones de nuestro día a día, como hacer deporte, cuidar la alimentación, dedicar tiempo al autocuidado o dedicar más tiempo a la familia y amigos, volver a leer, pintar,..
– Si precisa de la colaboración y/o participación de otras persona como nuestra pareja, familia, compañeros trabajo, amigos,… Debemos compartir nuestros deseos con ellos, conocer si desean o no ayudarnos para que se convierta el objetivo en una excusa para realizar cosas juntos, lo que hará mejorar la relación en cuanto a calidad y cantidad. Otras cuestiones como cambios en conductas, comportamientos o que alguien camben formas de comportarse deben ser pactadas, por ambos y ser tenidas en cuenta para llegar a cuerdos que satisfagan a ambos.
Ejemplo: Si tú deseas que tu pareja sea más cariñosa o cercana en cuanto a la expresión de afecto y emociones, pero nunca ha sido así… NO cumple la regla básica de ser REALISTA, REALIZABLE, ni RESPETA cómo es y se siente tu pareja.
Por todo ello, piensa en algo que no te suponga una felicidad pasajera, que una vez alcanzada se olvide, como los deseos materiales y en cambio, apuesta por una lista de deseos perdurables, que te generen bienestar y te procuren felices, duraderas y relaciones de calidad con tus seres queridos.