Desde la psicología, se denomina mecanismos de defensa al proceso mediante el cual la psiquis intenta defenderse ante los conflictos. Dichos conflictos son el resultado de la lucha entre: un deseo de satisfacción que intenta ser gratificado y una prohibición de carácter externo.
Erróneamente se cree, que los mecanismos de defensa solo pertenecen a los “neuróticos”; pero en realidad, lo neurótico tiene que ver con la rigidez y el quantum de dichos mecanismos. Una persona “insana” es aquella que, o bien solo es capaz de valerse de un mecanismo para defenderse de una multiplicidad de conflictos (rigidez); o bien, utiliza tantos y con tanta frecuencia, que termina perdiendo contacto con sigo misma y con la realidad (quantum).
Entre los mecanismos más comunes, podemos enumerar:
- Represión
- Regresión
- Negación
- Formación reactiva
- Proyección
- Introyección
- Racionalización
- Identificación
- Sublimación.
Todas las personas poseemos un repertorio de mecanismos de defensa, de los que hacemos uso (inconscientemente) ante los conflictos. El grado de salud dependerá del grado de plasticidad y variabilidad.