La Dislalia, o Trastorno Fonológico, refiere a una dificultad en la pronunciación correcta de los sonidos del habla. Los niños que padecen este tipo de trastorno, suelen mostrar errores tales como: la sustitución de letras (por ejemplo, decir “cedo” en vez de “cero”), la omisión de consonantes (por ejemplo, decir “lu” en vez de “luz”) o la inserción de vocales (por ejemplo, decir “calavo” en vez de “calvo”).
Debemos diferenciar aquí lo que se denomina Dislalia Evolutiva, de la Dislalia Funcional. La primera es parte de la evolución normal en el desarrollo evolutivo; por lo que no necesita tratamiento específico, sino una correcta estimulación. El segundo tipo de dislalia es el más frecuente, y el que presenta los errores que señalábamos al principio. Otro tipo de dislalia lo conforma la Dislalia Audiógena; y su causa radica en una audición defectuosa que dificulta la correcta adquisición del lenguaje.
Tanto la dislalia funcional como la audiógena necesitan de diagnóstico e intervención por parte de un profesional; debido a que pueden generar dificultades en la adquisición de los aprendizajes, y en la relación con los demás.
Hola, deseo aclarar que no es lo mismo dislalia que trastorno fonológico, en la primera el niño no puede articular correctamente algún sonido, y ese sonido no aparece o aparece deformado o sustituido siempre, en cambio en el trastorno fonológico ( que es de orden lingüístico, no articulatorio), el sonido puede aparecer en algunas palabras sí y en otras no, por ejemplo puede decir PINO, pero no puede decir PEPINO, sino que dice «PETINO», el tratamiento para uno u otro trastorno se bastante distinto.
Xilvina,
Muchas gracias por esta importante aclaración !!! Esperamos que sigas visitándonos.
Saludos.