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¬ŅC√≥mo se defiende nuestra mente?

Cómo se defiende nuestra mente|

¬ŅC√≥mo se defiende nuestra mente ante aquello que le resulta traum√°tico? O ¬ŅQu√© sucede si un contenido angustioso logra sobrepasar las barreras de la represi√≥n y aflora a la consciencia? En la mayor√≠a de los casos las personas manifiestan ansiedad la cual moviliza al yo a salvaguardarse y formar mecanismos de defensa.

Bleger sostiene que las conductas defensivas (mecanismos de defensa) son t√©cnicas con las que opera la personalidad total para mantener un equilibrio homeost√°tico, es decir, para eliminar una fuente de inseguridad, peligro, tensi√≥n o ansiedad. Si los mecanismos de defensa fracasaran totalmente entonces estar√≠amos frente una desintegraci√≥n psic√≥tica de la personalidad, pero tal hecho no es muy com√ļn. En general, a lo largo de nuestra vida, el yo arma estructuras defensivas para mantener los contenidos angustiosos y traum√°ticos lejos de la consciencia. Veamos algunos ejemplos de mecanismos de defensa, adem√°s de la represi√≥n. La negaci√≥n implica negar la existencia de una amenaza externa o un hecho traum√°tico, de esta manera, sostiene Schultz una persona que tiene una enfermedad terminal podr√≠a negar la inminencia de la muerte y no despedirse de sus seres queridos, o arreglar sus asuntos antes de morir. La racionalizaci√≥n es un mecanismo que implica reinterpretar nuestras conductas para que lo que hemos hecho parezca m√°s racional y nos resulte m√°s aceptable, as√≠ nos excusamos o justificamos convenci√©ndonos de que lo hecho tiene una explicaci√≥n racional; por ejemplo, una persona que ha sido abandonada por su pareja puede decir que en realidad las cosas ya no iban bien y que de todas maneras su pareja ten√≠a demasiados defectos.

Mientras que a las formaciones de compromiso Freud las incluy√≥ como pertenecientes a la ‚Äúpsicolog√≠a normal‚ÄĚ a los mecanismos de defensa los postul√≥ inicialmente como pertenecientes la ‚Äúpsicolog√≠a patol√≥gica‚ÄĚ. Bleger va a decirnos que la patolog√≠a de los mecanismos de defensa va a depender de la rigidez del mecanismo y no de su presencia o ausencia. As√≠ por ejemplo, podremos ver que la negaci√≥n es un mecanismo de defensa normal en las etapas del duelo cuando dura s√≥lo un momento; en cambio, si se enquista como conducta defensiva diremos que ha pasado a ser patol√≥gico.