Podemos definir la anorexia como un trastorno de la conducta alimenticia; caracterizado por comportamientos autodestructivos que conducen a una pérdida de peso y volumen corporal alarmante. En las personas que padecen este cuadro, puede observarse una distorsión en la percepción del esquema corporal (se ven y sienten obesos); como consecuencia, se niegan a ingerir alimentos, e incorporan mecanismos diversos (pastillas adelgazantes, diuréticos, laxantes, exceso de ejercicio físico, etc.) para bajar de peso.
Si bien muchos psicólogos consideran que la causa principal es una pobre relación madre e hija/o; no dejan de reconocer las presiones “estéticas” sociales. La anorexia estalla como patología, principalmente entre los adolescentes, de la mano de cánones estéticos ultra delgados; pero con el tiempo se disemina y comienzan a aparecer casos en diferentes grupos etáreos. Uno de los casos más alarmantes lo constituyó un niño de tan solo 5 años.
La anorexia es un cuadro muy delicado, que requiere atención especializada. La detección temprana por parte de padres o amigos, conducirá a un mejor pronóstico.