Por lo general, la fortaleza de las plantas ornamentales se mide por su capacidad de resistencia a las bajas temperaturas. Así, las plantas pueden clasificarse en tres categorías rústicas, semi-rústicas y delicadas.
Las rústicas pueden mantenerse siempre al aire libre, pues resisten hasta los 18 C bajo cero. Entre este tipo de plantas se encuentra el boj y la margarita, que son arbustos rústicos; y herbáceas como la aquilea y la gallardía.
Las semi rústicas, resisten heladas ligeras de hasta 5 bajo cero. Debe cultivarse, sobre todo en invierno, en lugares adecuados, o convenientemente protegidas de las inclemencias extremas. Entre los arbustos destaca la eritrina y la lantara, y herbáceas como claveles y Felicia.
Las delicadas, en su mayoría son aquellas que no sobreviven a ambientes distintos al suyo y que por ello tienen que vivir en el interior.
No obstante, en climas favorables como el mediterráneo, algunas, entre ellas el ficus, pueden desarrollarse perfectamente al aire libre, tomando precauciones.