Reflexiones previas

 

Antes de adquirir una planta para incorporarla como elemento de decoración en el hogar, se debe constatar que se trata de una especie apta para la vida en interiores y no elegir un ejemplar solo porque parezca atractiva.  A veces nos llaman la atención por su colorido, sus bonitas flores, sus grandes hojas y es que eso en cuanto llegamos a casa e intentamos que se habitúen, pierden color, se vuelven feas, se les caen las hojas  e incluso cuando echan la siguiente floración, no es igual que la que trajimos.

En segundo lugar, hay que valorar si el sitio destinado a su ubicación podría satisfacer las necesidades de iluminación, humedad o temperatura ambiental que requiere la variedad elegida.

Es imprescindible que las particularidades ambientales de la especie en su hábitat propio y las que ofrece el lugar destinado a su cultivo estén en consonancia, pues de lo contrario estaremos condenando a la planta a una muerte segura.

4.3

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