Existen mucha variedad donde elegir una planta de interior, con o sin flores, con gran follaje o con poco, con hojas verdes variadas o lisas, con hojas de colores, más o menos exóticas, de gran o menor tamaño, de más o menos resistencia, algún bonsái etc.
Una vez elegido el tipo de especie que queremos y que es idóneo para nuestro hogar, es el momento de fijarse en su aspecto y determinar cual se prefiere. Es imposible enumerarlas una a una, pero se pueden citar algunas de las plantas más habituales de interior, si nos fijamos, simplemente, en la forma, envergadura y porte que adquieren cuando están plenamente desarrolladas.
Una vez contrastada la idoneidad del espacio para el cultivo de plantas en tiestos o macetas, el gusto personal determinará la elección de las especies entre multitud de posibilidades (por ejemplo el ficus que vemos en la imagen, es un buen ejemplo)