El ajo, un aliado en la cocina y el jardín

Mucho se sabe sobre el ajo dentro de las artes culinarias. Pero adicionalmente, esta planta nos regala muchos beneficios para la salud.

Entre sus cualidades terapéuticas resalta su capacidad para mejorar afecciones cardiacas, regular la presión arterial y descongestionar las várices. Adicionalmente ayuda al adecuado funcionamiento de los riñones, colabora en la eliminación de ácido úrico mejorando cuadros de gota y reumatismo, estimula el adecuado funcionamiento de la vejiga, evitando así la acumulación de líquidos con su acción diurética.

Ayuda a combatir el estreñimiento, mueve el funcionamiento del hígado y ayuda a eliminar parásitos intestinales.

La planta del ajo es por demás simple, escondiendo sus muchas cualidades en un pequeño bulbo bajo tierra.

Esta parte, gracias a su amplio uso en la cocina, suele ser la más conocida por la mayoría. El bulbo se encuentra recubierto de delicadas capas similares al papel una vez que están secas, dentro de esta envoltura se encuentras los dientes o bulbillos en una cubierta individual.

ajoLas hojas son delgadas, lacioladas y muy similares al de las cebollas. Además puede existir una flor o inflorescencia de color blanco, verdoso o rosado, sostenido por un largo y único tallo que sale de en medio de las hojas.

El ajo se reproduce a través de sus dientes, que deben ser sembrados (ojo sin quitarles la envoltura interior), durante el otoño. De esta manera te será posible cosechar los luego de la floración a inicios del verano.

Procura que reciba bastante sol y tanto mejor si se encuentra en exteriores ya que necesita luz de sol directa.

En cuanto al riego, es prudente suministrarle abundante agua para que el bulbo obtenga un buen tamaño, pero no debe descuidarse de ninguna manera el drenaje. Si ocurriera una acumulación de agua lo más probable es que el bulbo comience a pudrirse bajo tierra.

Respecto a enfermedades, y plagas el ajo suele casi no tener problemas. El aroma de sus hojas ahuyenta a insectos y plagas con facilidad. Por lo que muchos horticultores rodean otros cultivos de plantas de ajo, una manera ecológica y natural de ahuyentar plagas.

La cosecha puede realizarse una vez la floración haya terminado, entonces se procede a desenterrar el bulbo con cuidado. Se agrupan unas cuantas plantas y se entretejen las hojas. De esta manera te será simple colgar tu producción en un ambiente fresco y seco.

Puedes colgarlos en un rincón de la cocina, así tendrás ajos frescos a tu disposición para ser usado en tus recetas. Y si eres un tanto aficionado a la medicina natural puedes experimentar fabricando tu propia tintura de ajo.

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