Con un alambre resistente se hace un círculo del tamaño necesario. Dé forma a la corona haciendo un círculo con un alambre. Conviene tomar como base un recipiente redondo que sea del tamaño que quiere que tenga la corona. Después de unir las puntas con un alambre más fino, comience a enredar una primera vuelta de hiedra sujetándola con el mismo alambre fino.
Vaya agregando más vueltas de hiedra, rectificando la sujeción cada vez, hasta que la corona quede bien tupida. Si tiene pensado colgarla, dé forma con el alambre del círculo a un pequeño gasto y sitúelo en cualquier punto de la corona.
Esta sencilla corona se puede colocar en la mesa para “enmarcar” una fuente de servir con comida fría o rodear un centro floral. También se puede colgar en el marco de una ventana o en una pérgola, procurando que no le dé el sol directo. Pondrá una nota fresca en cualquier comida estival.