Hola amigos, me llamo José y amo el cine, tras esta breve presentación voy a inaugurar mi colaboración en este blog con cinco artículos sobre cinco espantosos rodajes, dos de ellos dieron lugar a dos obras maestras del cine, pero los otros tres se convirtieron, tras el último golpe de claqueta, en los peores desastres financieros y artísticos de la industria Norteamericana, de hecho uno de estos film puso el punto final a una especial manera de entender la producción cinematográfica que se había mantenido desde los albores del cine.

Comienzo por un plato fuerte, el sueño (que al principio fue pesadilla) de Francis Ford Coppola: “Apocalypse Now”, a día de hoy, hay un claro consenso a la hora de afirmar que esta película es una de las más importantes de la historia del cine, pero en aquel tiempo fue casi milagroso el hecho de tener entre las manos una entrada para ir a verla.
La prensa golpeó fuerte desde un principio, se hablaba mucho de cierto interés de la CIA para que el proyecto no se llevara a cabo, pero eso era normal en aquella época, se veían fantasmas políticos por todos los lados, otra cosa fue la decepción del director al no poder contar con la presencia del que era su intérprete ideal, Steve McQueen, al que, a punto de firmar, le fue descubierto un cáncer de pecho que le llevaría a la muerte a la temprana edad de 50 años.

Se tanteó a James Caan a Robert Redford e incluso al gran Clint Eastwood, pero todos ellos dijeron que no, dicen que ya corría el rumor (interesado) por Hollywood de que el proyecto estaba gafado; al final se contrató a Martin Sheen (el que salió el jueves en el hormiguero, para los que seáis mas jóvenes) que por aquella época atravesaba una penosa racha personal que se traducía en una politoxicomanía que, unida a un alcoholismo agudo, provocó serios problemas de producción.

A día de hoy Martin Sheen es un superviviente, y uno de los actores más admirados y queridos de Hollywood, sus inquietudes humanitarias y por el medio ambiente son proverbiales, pero la faceta más valiente del actor se plasmó en su heroica lucha para su hijo Charlie Sheen no cometiera sus mismos errores de juventud, de hecho no le tembló el pulso a la hora de denunciar a su propio hijo a la policía.
Pero en aquella época las cosas aun no eran así y Sheen día sí, día también, se enfrentaba a la cámara totalmente borracho y muy drogado, tal fue así que le sobrevino un fulminante ataque al corazón, de hecho estuvo muerto durante unos minutos, gracias a Dios consiguió recuperarse porque, de haber muerto en ese momento, Coppola y la United Artist (productor y distribuidora) se hubieran arruinado inevitablemente.

Ya se sabe que no hay dos sin tres y cuando llegó el momento de rodar la legendaria escena del ataque de los helicópteros, al son de la cabalgata de las Valquirias, todos se dieron cuenta de que fue un “éxito” ¡bingo! Habían volado todo el set de utilería y producción, más tarde asistieron atónitos al hecho de que se había producido una insurrección militar en Filipinas y el ejercito necesitaba los helicópteros que había cedido para el rodaje, por si esto no era ya suficiente mala suerte sufrieron, al poco tiempo, un espantoso ciclón que produjo centenares de muertos en la zona.
Marlon Brando se sumó tarde al rodaje y Coppola se dio cuenta enseguida de que no era el mismo hombre al que había dirigido cinco años atrás en la memorable “El Padrino”, de hecho había engendrado un monstruo, el actor se había endiosado de tal forma que tenia maneras de Prima Dona y enseguida comenzó con una serie de estrafalarias exigencias que desquiciaron a todo el equipo.

A esto hay que sumarle otra de sus gracias, para darle más credibilidad al film había decidido que no se lavaría, ni se cambiaria de ropa, mientras durara su trabajo, Brando ya comenzaba a tener problemas de peso y esto unido al calor y a la humedad propició que no hubiera cristiano que no se acercara a él sin tener vómitos, las maquilladoras fueron las que más sufrieron esta circunstancia, que ayudó aun más a que el clima del rodaje fuera un infierno.

Cuando Coppola, que casi se arruina y pierde a su familia a costa del film, asistió a la precipitada premier del film en el festival de Cannes se dio cuenta, horrorizado, de que ciertos tramos del film parecieran inconexos e ininteligibles, en estos momentos es cuando se ve la grandeza y la genialidad de un gran realizador, porque en un tiempo record (probablemente Guinnes) consiguió montar de nuevo el film, antes de una segunda proyección en el mismo festival.
“Apocalypse Now” ganó la palma de oro (compartida) del Festival de Cannes y nació el mito.