Senos firmes, do de pecho.

Si no quieres perder firmeza por acusa de un embarazo, por la gravedad o por cambios de peso, pocas cosas los ponen en su sitio. De todos es sabido que vale más tener que desear, pero lo más importante no es tener un pecho grande sino firme.
Aplica ésta mascarilla astringente y perfumada, que además de elasticidad aporta la firmeza perdida. Bate en la batidora una naranja con cáscara hasta que se forme una papilla homogénea, mézclalo con un yogur natural y resérvalo en la nevera. A las 2 horas, añade en una taza con agua hirviendo una cucharada de hierba de San Juan, añade la naranja para crear una crema. Aplícalo una vez a la semana, verás como la turgencia vuelve a ellos.
Modela con barro tu cuerpo.
Las mascarillas de barro no solo van bien para la cara, también para tu pecho. Mezcla 100 gramos de arcilla con una clara de huevo bien batida. Aplícalo sobre tus senos con una brocha de dar mascarillas en forma circular, sin aplicar en el pezón. Retira a los 20 minutos con agua fresca.
¿Tienes a mano un limón y una botella de ron? No te asustes, no te voy a dar la receta de un coktlail. ¡Mejor aún! la receta de unos pechos firmes. Mezcla el zumo de un limón con una cucharada sopera de ron. Aplica ésta loción sobre los senos excepto la zona del pezón. Deja que actúe 10 minutos y aclara con agua fría. Repite la operación durante un par de semanas.
Aplícate hielo envuelto en plástico y una tela.
Come productos gelatinosos para que no se caigan los pechos.
Haz a diario, con los brazos rectos hacia delante y las palmas hacia abajo. Lleva los brazos hacia los costados y hacia atrás hasta notar presión en los omóplatos. Repite varias veces.

4.6

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