Cómo hacer una composición con flor sumergida

Lo que se necesita para conseguir este efecto es un recipiente transparente, una flor apropiada, tijeras multiusos, un poco de hilo o cuerda fina y una piedra pequeña y resistente.

Lo primero que vamos a hacer es seleccionar un recipiente de vidrio transparente y apropiado. Una vez que consigamos este recipiente que ha de ser adecuado al tamaño de la flor, se ha de limpiar bien y acto seguido se llena de agua. Esta tiene que llegar hasta unos dos o tres centímetros del borde.

A continuación, se corta el tallo de la flor y debe un rabo de un tamaño manipulable. La porción que se deje del tallo debe ser proporcional al tamaño de la flor. Entre las flores que se puedan sumergir, están el llilum y anturio.

Atemos la piedra en un trozo de hilo fino y, por el otro extremo, a la flor comprobando que el largo total no supera el nivel del agua de recipiente.

Finalmente, sumerja con cuidado la flor atada al interior del recipiente. Si se desea poner una segunda flor, conviene que la longitud del hilo sea de una longitud distinta para que luzcan mejor.

4.3

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