La posibilidad de realizar un arreglo sencillo de forma original puede servirnos de recurso cuando, por las prisas, se nos haya olvidado comprar un ramo en una floristería y necesitamos ocupar un lugar importante en nuestra casa. Resultará ser un método que, en cualquier momento podemos utilizar. Por ejemplo, un ramo de fresia amarillas o blancas en una composición fresca y vistosa. Una idea fácil es forrar por fuera un recipiente, de cualquier material, con grandes hojas de ficus elástica, magnolia grandiflora o aspidistra. Para facilitar la tarea, el recipiente no debe ser ni más alto que las hojas ni de un gran diámetro. Las hojas se colocan alrededor del recipiente, solapándolas un poco y con el rabillo hacia abajo. Después de controlar que por arriba las hojas quedan a la misma altura, se sujetan al recipiente con varias vueltas de hilo de bramante. Luego se recorta la parte de las hojas que sobresalen por la base del recipiente. Finalmente cubrimos la atadura con una cinta ancha para decorar. Se suele dar brillo a las hojas usando un abrillantador comercial.