Nunca se olviden que sus iPad son sagrados y nadie debe revisarlos. Existe un truco para pescar a los curiosos, lo que deben hacer es abrir la multitarea dando dos clics en el botón Home y después tendrán que cerrar todas las aplicaciones abiertas poniendo el dedo sobre alguna de ellas hasta que aparezca la cruz en color rojo. Cuando tengan la pantalla de la multitarea limpia, vuelvan a la Home y bloqueen el iPad a la espera del espía.
Para comprobar si la trampa ha cumplido con su cometido, simplemente tendrán que volver a abrir la multitarea. De esta forma, si la multitarea aparece completamente limpia como la dejaron podrán estar tranquilos que nadie lo ha revisado, a no ser que sea un conocedor del iPad y se haya tomado la molestia de cerrar todo, algo que no sucede siempre. Simplemente tienen que revisar si alguien estuvo revisando las apps observando las que quedaron abiertas. Después será cuestión de hacer un interrogatorio a los miembros de la familia.
Vía: iPadizate