Es público y conocido que en agosto de 2010 Apple compró la patente de «liquid metal» y que posteriormente contrató un equipo de ingenieros para que estudiasen sobre las posibilidades de este material.
Esto y rumores que provienen de Corea ha suscitado la sospecha de que el iPhone5, además de otros producto de Apple, podría estar fabricado en una aleación de metal líquido.
El resultado sería un móvil más delgado y ligero muy resistente a golpes y rayones.
Hace dos años Apple compró a la empresa Liquidmetal Technologies los derechos por 20 millones de dólares que le permite la explotación de la aleación.
De ser cierto, el iPhone5 sería el móvil más resistente y liviano con respecto a sus competidores y Apple estaría integrando una tecnología que no se había utilizado antes en la industria de la telefonía móvil. Con ello quedarían resueltas las quejas que han formulado algunos usuarios del iPhone 4 en cuanto a la supuesta fragilidad de la cubierta de este modelo.
Se cree que la aleación de metal líquido podría contener titanio, niquel, cobre y circonio, metales que se caracterizan por ser ligeros, resistentes y de una suavidad similar al cristal. Los expertos aseguran que esta aleación reduciría el grosor del iPhone5 en 1,3 milímetros, que junto con su la tecnología de pantalla harían del nuevo móvil un dispositivo de los más modernos e innovadores del mercado.
Por otra parte, la procura de estos materiales que conformarían la carcasa del iPhone5 son difíciles de acumular lo cual podría retrasar el lanzamiento del móvil pautado para el próximo mes de octubre, con una presentación anterior, en el mes de junio.