Seguramente, algunas veces habrás escuchado eso de que una persona es capaz de oír voces ajenas a su mundo, es decir, una fuente sonora que en apariencia no se emite desde ningún cuerpo físico pero que relatan vivencias, historias e incluso consejos. Éstas pueden aparecer en un momento de peligro, en sueños mediante premoniciones o en puntuales momentos de la vida para recalcar un hecho que te hará ir por le buen camino u otro que te podría marcar para siempre como un mal trayecto.

Por norma general, estas voces están atribuidas a personas que ya han fallecido pero que se encuentran en un estado de protección ante sus seres queridos, los cuales todavía están desarrollando su camino de aprendizaje en la escuela de la Tierra o a Arcángeles y Ángeles guardianes personales que todo ser humano tiene y están guiándolos desde el astral en su senda terrenal. Lo primero que habrá que hacer es calmarse y no preocuparse ni sentir miedo e intentar descrifrar lo que nos están intentando comunicar, aplicándolo a nuestra vida.