El término convivencia escolar, surgió y se presentó al mundo docente, como la nueva alternativa a la tradicional disciplina. De allí, la confusión surgida entre muchos; de que debía abandonarse esta última, y sustituirla por la primera.
En realidad, la denominada disciplina escolar, adquirió connotaciones negativas, debido a su antigua asociación con el uso de la violencia como método legítimo de aprendizaje; de allí que la convivencia adquiriera tanto auge. Pero debemos señalar que disciplina no es lo mismo que convivencia.
La disciplina es una herramienta útil para la organizar la vida escolar e instruir a los alumnos; y la manera en que se materialice, dependerá de la cultura y los valores de cada comunidad educativa. En sentido general, tiene que ver con el cumplimiento de normas y reglas de cualquier profesión o institución.
La convivencia escolar, por otra parte, apunta al establecimiento de pautas consensuadas entre los diferentes actores institucionales. Implica un paso hacia la participación de los mismos; por ello, se establece como una herramienta pedagógica de gran valor educativo.