Erase una vez…una época en que era tan difícil encontrar prendas de ropa y lencería de tallas grandes que las mujeres XXL se veían obligadas a meterse como fuera en diminutos trozos de tejido, envueltas en incomodidad y vergüenza. Estos tiempos remotos se quedaron en el pasado y hoy, mujeres como nosotras, orgullosas de nuestras tallas superiores al 44, podemos también darnos al lujo de decidir por la prenda, corte, modelo que mejor resalte nuestras curvas y se adapte a nuestro cuerpo.
Me acuerdo que hace algunos años, cuando encontraba alguna tienda que ofrecía lencería de tallas grandes, me agarraba a cualquier prenda, como si de ella dependiera mi sobrevivencia. Ya en casa, me daba cuenta que la prenda no me sentaba nada bien pese a ser de mi talla. Una vez más, sentía que mi tarde de compras fue completamente en vano.
Para evitar perder tiempo, gastar dinero y paciencia, tenemos que saber qué tipo de modelo se adapta mejor a nuestro cuerpo. Los sujetadores, por ejemplo, son una pieza fundamental en nuestro armario y no son menos importantes que tu chaqueta o vaquero porque no pueden ser vistas. Gran parte del buen resultado conseguido de un look también es responsabilidad de la lencería que llevas.
Lo primero que debes entender es la talla correcta de tu sujetador. Para ello, prueba varios tipos de talla y copas diferentes, incluso aquellas que crees que no te podrían quedar bien. Es asi que irás identificando la que mejor valora tus curvas a la vez, que ofrece comodidad. El sujetador ideal es aquel que ofrece sustentación a tus senos, sin apretar los pechos, ni hacer daño a tus espaldas.
Muchas veces hay modelos que quedan preciosos en la parte frontal, pero aprietan demasiado en la parte de atrás. Este no es un modelo correcto para ti.

Los tirantes también son muy importantes en la elección del sujetador de tallas grandes. Prefiera los tirantes más gruesos que ofrecen mejor sustentación, sin perjudicar los hombros. Si tu sujetador actual hace daño, deja los hombros marcados y doloridos, algo está mal.
Un gran error es encortar demasiado los tirantes para elevar más los senos. El problema es que la prenda puede acabar subiendo por la espalda y posicionarse en la altura de las axilas, ocasionando una terrible molestia. Lo correcto es que el sujetador esté unos tres dedos encima del nivel de los codos. Mira en un espejo la altura que tu sujetador se posiciona.
Otro error es comprar una talla más grande de tu talla real para evitar apretar las grasitas localizadas de la espalda. Lo único que conseguirás es un sujetador suelto que no sustenta nada tus senos. La mejor opción para chicas con espaldas largas es comprar un extensor de cierre, así podrás vestir tu sujetador ideal sin preocuparte con nada.

Prefiera modelos que tengan las laterales más anchas, para evitar que las grasitas localizadas “salten” para fuera de la prenda, dando la impresión que tenemos más volumen de lo que realmente tenemos. El tejido de tu sujetador ideal debe ser bien elástico, proporcionar bastante flexibilidad, para acomodarse bien a tu cuerpo.

