El concepto de boda ha cambiado mucho en los últimos años, las novias ya no siguen al pie de la letra el ritual de una boda tradicional y el elemento en el que más se hace notoria esta evolución es en la elección del vestido.
Aunque pensar en una novia es seguir asociándola a una imagen de telas pomposas y blancas, las mujeres modernas se han permitido tras romper miles de barreras sentirse tan libres como su deseo de individualidad, originalidad y vanguardia se los dicta.
Uno de los movimientos más actuales en cuanto a bodas diferentes son las temáticas, muy independientemente de ser originarias de cierto país, la búsqueda por algo diferente ha llevado a que los mismos diseñadores añadan detalles regionales en sus vestidos.
Casarse de kimono, toga o vestidos tradicionales árabes ya es algo muy visto aún en las bodas occidentales, con decorados y accesorios que complementen el atuendo.