Un personal shopper es más que una persona a quien le gusta ir de compras y sabe hacerlo. En un sentido más amplio, podemos decir que es un aliado, un asesor de imagen.
Yendo aún más allá un personal shopper es aquella persona capacitada para hacernos ver la imagen que proyectamos, siempre con cortesía y sensibilidad.
Pero no se queda en nuestra faceta más exterior sino que puede hacernos ver rasgos de nuestra personalidad deducidos de la forma como actuamos, nos vestimos y nos dirigimos a los demás, es decir, que es un observador minucioso.
Capta esas pequeñas señales que enviamos sin darnos cuenta como pueden ser complejos, inseguridades o malos hábitos, y que podemos intentar corregir con la ayuda de estos profesionales.
Un personal shopper te ayuda a encontrar tu estilo personalLa idea es revisar cómo es la imagen que transmitimos, por qué lo hacemos y como podemos mejorarla potenciando nuestros puntos fuertes y disimulando las debilidades que todos tenemos.
Ambas partes tanto la interior como la exterior se van «trabajando» a la vez, entendiendo que la forma como nos vestimos influye en la impresión que producimos en los demás.
Un personal shopper también puede estar capacitado para ayudar a mejorar la imagen de una empresa, creándole una presencia corporativa integral y profesional.
A nivel personal su labor se inicia por observar a sus clientes, tomar su esencia y definir un estilo para ellos, respetando su edad, personalidad y las actividades que realiza. Es una labor mutua en la cual el cliente también debe interactuar y opinar.
Un personal shopper nos ayuda a conseguir un estilo personal adecuado a nuestra vida y personalidad y, a mantener ese estilo: qué ropa nos sienta mejor para nuestro cuerpo y cuál es más apropiada para la oficina o para el fin de semana, cuidado del pelo y de la piel, maquillaje, accesorios, fondo de armario, etc, de modo que después de finalizar su trabajo podamos continuar solas manteniendo un estilo haciéndolo cada vez más propio. Nuestro asesor tiene que estar muy informado sobre las últimas tendencias en estos aspectos.
Además de un poco psicólogos y compañeros de compras nos ayudan a mejorar nuestros modales en cuanto a etiqueta y protocolo en los diferentes ambientes en los que debemos desenvolvernos.
Como puedes ver, no se trata de una amiga que conoce la tiendas de moda, sino que es mucho más, por ello deben ser personas con una acreditación. Existen cursos de formación para ser un personal shopper, uno bien conocido es el que dicta la Escuela Profesional de Nuevas Tecnologías, CICE, en Madrid, sobre Asesoramiento de Imagen Personal Shopper.