Si estás aburrida de los pantalones oscuros y monocromáticos del invierno ya puedes alegrarte porque la primavera se acerca con un estallido de color y los pantalones no escapan de esta tendencia.
Después de los meses fríos con pantalones en tonos neutros y efecto encerado, la temporada se avecina trayendo consigo los pantalones estampados. Llegan libres y atrevidos, sin reglas ni estilos, nos podremos encontrar cualquier estilo: pitillos, maxis, leggings, tobilleros, chandal y pijameros.
Y en cuanto a los estampados tampoco existen normas, hay para todos los gustos. Un toque vintage con el estampado cashemir, harem y animal print. También están los estampados geométricos, naturalista (pájaros y mariposas) y los de estampados florales que, según los gurús de la moda, son los que veremos más frecuentemente entre las chicas.
También merece especial mención el tradicional estampado blanco y negro, que para las chicas más conservadoras es una apuesta segura.
La tendencia no ha llegado por casualidad. Reputados diseñadores de alta costura como Roberto Cavalli, Dolce&Gabbana o Etro invadieron las pasarellas de la moda con estos pantalones estampados, incluso combinados con tops también de variedad cromática.
Actualmente un pantalón estampado de Roberto Cavalli puede tener un valor de entre 700 y 1.100 euros pero quizás te interesen más las versiones de Asos, Top Shop o Zara, bastante más accesibles e igual de actuales y bonitas.
La pregunta que llega a la mente de todas es cómo llevar los pantalones estampados. Al parecer hay pocas reglas. Por su puesto que las más discretas escogerán pantalones estampados en colores más apagados y combinados con un top liso, pero si eres más atrevida y quieres desafiar lo tradicional, puedes llevar ambas piezas con estampados diferentes y lucirás muy trendy.