El ritmo de vida moderno ha hecho que las mujeres cambiemos nuestras prioridades dejando para el final una de las principales motivaciones femeninas, el ser madres.
Centradas en nuestro trabajo y superación personal pasan los años sin notarlo y a veces cuando el deseo por fin llega a la mente, el cuerpo ya no está en su mejor punto. Esto sucede frecuentemente en mujeres mayores de 35 años quienes una vez vista realizada su carrera, con una relación estable o sin ella pero un momento clave en su bienestar emocionar desean tener un hijo.
Hace algunos años recuerdo que este era un tema de encabezado, saber de una mujer que se embarazaba pasada esta edad no quedaba más que darle la bendición y desear que su cuerpo lo resista, sin embargo dicha visión ha cambiado poco a poco.
Las nuevas rutinas vitalicias no sólo cambian nuestra manera de conducirnos sino también el cuerpo para bien, la frase que dice los 40 son los nuevos 20 ha demostrado tener mucho de razón pues con un buen estado de salud, alimentación y ejercicio el cuerpo de una mujer madura no tiene por qué sufrir la diferencia de un embarazo antes de los 30.
Lo que es un hecho es que esta evolución apenas está comenzando por lo tanto si te encuentras en dicho caso lo mejor será siempre valerte de tu médico que indique personalmente tu estado y condición.