La alfombra roja de los Oscar o cómo llevar un esmoquin con clase

Sin duda el evento más seguido durante la semana en el mundo de la moda ha sido la alfombra roja en la entrega de los Oscar 2012, donde las actrices han hecho gala de muy diversos modelos y han lucido joyas espectaculares. Pero frente a la llamativa abertura lateral que permitió a Angelina Jolie mostrar casi toda su larga pierna, y a los zapatos de un millón de dólares de Cameron Díaz, nos encontramos con los caballeros del negocio del espectáculo enfundados todos en un esmoquin.

Pero, ¿qué tiene un esmoquin de elegante o llamativo, si se ha convertido en una especie de uniforme, que todo el mundo lleva? Pues que son precisamente los uniformes en un hombre lo que atrae a muchas mujeres. Y como tal uniforme requiere que se cumplan una serie de reglas, sin las cuales quien lo use se verá fatal. En otras palabras, un esmoquin mal llevado puede verse peor en un hombre que el vestido más feo en una mujer. Y así lo han demostrado los actores más elegantes (George Clooney, por citar un ejemplo), que se han ceñido a las reglas más tradicionales.

Colin Firth con su perfecta elegancia inglesa

 

Empecemos por lo básico: el color. El esmoquin tradicional es negro. La variación con chaqueta blanca es sólo aceptable si la celebración es al mediodía; de lo contrario, se corre el riesgo de que los demás invitados pasen toda la velada pidiéndole tragos, confundiéndole con el camarero. Algunos se atreven con azules oscuros, como el caso de Cristopher Plummer, el octogenario ganador del oscar como mejor actor de reparto, quien además escogió el terciopelo como material del traje. Pero hay que tener su porte y garbo para no desentonar en tales circunstancias.

Sigamos con la corbata: debe ser de pajarita (lazo), y negra; lo actual es que el nudo sea grueso. Llevar corbata larga (aunque sea negra) es poco elegante y no un signo de juventud, como algunos piensan (Antonio Banderas fue uno de los pocos en usarla de esta forma). La camisa debe ser blanca, por supuesto, con el cuello clásico, cubriendo la tira de la pajarita (tampoco es muy actual usar cuellos estilo frac). A menos que usted sea Jhonny Depp, a quien todo se le perdona, por nada del mundo se le ocurra lucir esmoquin sin corbata.

Las mangas deben ser de doble puño, preferiblemente con gemelos, y deben sobresalir del traje entre 1 y dos centímetros (menos parecerá que lleva camisa manga corta, de oficinista, y más larga lucirá como uno de los hermanos Marx). Por último, los botones principales deben ser transparentes, blancos o negros.

En cuanto al traje en sí, la tendencia moderna es a llevarlo ajustado, con solapa delgada (preferiblemente si es de satén o terciopelo discreto). Lo usual es el traje de una sola hilera de botones, en cuyo caso se estilan dos, abrochando el superior y dejando el inferior libre. Los esmóquines de doble hilera de botones no son muy comunes, al igual que los chalecos, aunque ninguno de estos está «prohibido». Pero ojo: quienes deciden usar un chaleco de color (en juego con la pajarita) parecen más un mago de feria que un caballero elegante.

El pantalón debe caer en forma natural, sin que se vea ni ancho ni demasiado angosto, y cubrir ligeramente el zapato (formando una pequeña arruga). En esto no ha estado bien Brad Pitt, por ejemplo, que parecía usando pantalones prestados por alguien mucho más alto. La línea de satén o terciopelo a los lados es enteramente opcional.

Brad Pitt estaba bien salvo por los pantalones demasiado largos

Por último, los calcetines deben ser negros (por supuesto) y delgados, y los zapatos negros y formales (pueden usarse de charol, aunque están un poco pasados de moda), y de cordones (nada de mocasines, por favor).

Como verá, basta seguir unas simples reglas para lucir como George Clooney (bueno, o parecido).

James Cromwell, o cómo no debe usarse un esmoquin
4.5

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