Uno del síntomas clásicos del embarazo, aproximadamente desde la semana 4 hasta alrededor de la semana 16, son las nauseas y los vómitos. Pero, ¿Por qué ocurren? Y sobre todo ¿representan algún problema para nuestro bebé?
Las tan temidas nauseas matutinas, ocurren principalmente por dos razones. La primera, por que las mujeres embarazadas se encuentran sujetas a múltiples cambios hormonales que causan algunos desajustes estomacales y en todo el cuerpo en general.
Este desbalance temporal, no indica otra cosa que todo marcha sobre ruedas y que se están suministrando las hormonas necesarias para el desarrollo del bebe.
Por otra parte, y también gracias a un proceso hormonal, los sentidos del gusto y del olfato se agudizan. Y por ilógico que parezca esta sensibilidad y las nauseas son parte de una estrategia natural del cuerpo para proteger a nuestro retoño.
Los sentidos agudizados se ponen en alerta para descubrir cualquier sustancia dañina o que podría poner en riesgo la salud y desarrollo del bebé. Y las nauseas completan la estrategia, repeliendo cualquier alimento, demasiado condimentado, en exceso, demasiado grasoso o que simplemente nuestro cuerpo rechace por considerarlo no apropiado en el momento para el desarrollo embrionario.
Las nauseas no deberían de afectar en absoluto a la salud de la madre y la del bebé. Pero en caso de perder demasiado peso por los vómitos se debe consultar con un médico.
Si además no te fuera posible tolerar nada, inclusive líquidos, durante todo un día debes recurrir de inmediato a un centro médico. Ya que podría tratarse de hiperémesis, el término médico utilizado para las nauseas incontrolables en etapa de gestación y que podrían perjudicar al niño y a la futura madre.
Como dato interesante, algunas personas relacionan la cantidad de nauseas que se tienen con el sexo del bebé. Si se tienen bastantes nauseas es probable que sea un niño y si no hay muchas es probable que sea una niña.
Antaño, algunas comadronas también las asociaban a los partos prematuros. La ausencia de nauseas en la primera etapa de gestación predecía que el bebé nacería un poco antes de lo previsto.
Si bien en esta etapa es probable que no puedas consumir ningún tipo de fármaco para aliviarlas. Existen algunas pautas de alimentación para combatir las nauseas, que muchas veces son recomendadas por los mismos médicos a las futuras madres.