No hay nada peor para una madre que lidiar con los episodios de berrinches de un hijo, más aún si te agarra en la calle frente a un centenar de personas mirando fijamente, ¿te suena familiar esta escena?
Los berrinches van desde un llanto inconsolable, a veces acompañado de manoteo, patadas o incluso se pueden lanzar al piso, gritar y privarse.
¿Qué hacer en casos así? Como madre he comprobado que no hay niño que se salte esta etapa, hasta el más tranquilo de los bebés sufre de desesperación y estrés en algún momento, pero de la misma forma he descubierto que todo comportamiento tiene un límite si es que lo sabemos manejar. Nuestras dos armas secreta s serán siempre; la paciencia y la firmeza.
Habrán escuchado más de una vez a las sabias abuelas decir “ese niño te está tomando la medida” pues es verdad, desde bebés los seres humanos somos muy inteligentes y aprendemos la reacción de cada acción, así que si tu bebé descubre aunque sea una única vez que consiguió tu atención o ese dulce por medio de un berrinche, seguro lo hará más veces, es por ello que aquí debemos poner orden, a veces por desesperación, pena o debilidad accedemos, sin darnos cuenta que estamos alimentando el mal comportamiento de nuestr@ hij@, lo cual no sólo deriva en ello, sino que más adelante se describirá como un niño con problemas de carácter y adaptación a la sociedad…