Con un poco de destreza podemos incluso emular la fragancia y vistosidad de un manzano en flor utilizando otras especies. Para hacerlo basta con seguir unos sencillos pasos.
Después de rellenar con pasta de yeso un recipiente adecuado al tamaño del arreglo, hay que cambiar de inmediato un tutor recubierto de fibras naturales. Cuando el yeso esté seco, se fija una bola de espuma humedecida y se cubre pinchando ramas de follaje verde en tallos finos, pueden ser de ficus. A continuación se insertan con cuidado palillos de pincho en manzanas rojas, conviene que estas manzanas sean de tamaño moderado tirando a pequeñas. Procurando que lleguen a la mitad de la fruta, y se distribuyen las piezas alrededor de la cola, dejando espacios libres para colocar flores. Estas pueden ser margaritas blancas, preferentemente de tallos gruesos para poder fijarlas a un alambre de floristería. Finalmente, se pone una capa de fibra de coco o musgo sobre el yeso y se cubre con ramas de hiedra el tutor. Este manzano en flor puede quedar especialmente bien en un rincón luminoso de la cocina.