Vamos a explicar los distintos tipos de arreglos que se pueden crear. Se hace hincapié en que vamos a hablar sólo de los arreglos y no del recipiente que le va a contener. Este puede ser cualquiera. Lo único que tendremos que ser concientes es que nuestra esponja, usada para crear el arreglo, ha de caber en dicho recipiente. A partir de ahí la imaginación es el límite.
Para indicar las posiciones de las flores destacadas se utilizará medio reloj que irá desde las nueve horas, pasando por las doce y finalizando a las tres horas.
Comenzaremos con un arreglo que tiene forma circular. Las flores largas como los gladiolos, forsitias, se colocan entre el centro, las doce, y los lados, las once y la una, para finalizar con este tamaño de flores se colocarán una a las nueve y otra a las tres.
Después hay que cubrir el borde del arreglo inclinando hacia delante algunas flores de forma redonda y distribuir más flores redondeadas dispuestas en forma circular por el resto del arreglo. Se sigue el mismo criterio con el follaje.