Un ejemplar suele valorarse por la edad que aparenta, y conseguir que aparezca más viejo en cuestión de técnica. Los métodos que se aplican para que los bonsáis adopten un aspecto deseado se basan en el trasplante, la poda y el alambrado.
Garantizar una larga vida al bonsái depende de aplicar a tiempo y de manera adecuada unas técnicas básicas.
El trasplante, la única forma de controlar el crecimiento de un bonsái es trasplantarlo periódicamente, en época de reposo y desde finales de invierno hasta principios de primavera. Es el momento de cambiar el sustrato y observar las raíces, recortándolas o tratándolas si fuera necesario.
Sustrato elegir la tierra adecuada depende de la especie, y conviene usar mezclas especiales en las que no pueden faltar dosis de arena. Existe sustrato de especial de bonsái. En cualquier caso, hay que contar con un drenaje a base de tierra de tipo volcánica