Arenas coloreadas

Contrastadas con el color de las flores, la arena y la graba coloreada pueden potenciar un arreglo colocado en un recipiente traslúcido. Para ello, se ponen las flores en un recipiente con agua y éste, a su vez, se coloca en otro de un tamaño mayor. El hueco que queda entre uno y otro se rellena con la arena o las piedras hasta las hojas más bajas del tallo. Para rectificar el agua, conviene usar una regadera con un tubo fino y largo para no mojar el relleno,  y se destinte nuestro color aplicado recorriendo, de una manera no deseada nuestro arreglo.

Los colores con los que pintar la graba o las arenas se dejan a la creatividad de cada persona, siempre teniendo en cuenta que el papel fundamental lo ha de desempeñar el arreglo floral y no lo psicodélico de nuestro colorido. Así pues, la coloración de la graba será de acompañamiento o de complemento al arreglo floral.

 

 

4.5

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