Un tranvía llamado deseo inundó la pasión que siempre ha tenido y tendrá Marlon Brando, aquel ídolo de masas y bandas de motoristas, una película que narra el machismo, la locura, las camisetas de manga corta de color blanco y el maltrato.
Analizando Un tranvía llamado deseo, nos encontramos con una de las mejores adaptaciones que ha legado al cine, representando lo peor de una sociedad que estaba asqueada con ella misma, cayendo en el hombre todo lo que se lleva en el hogar, quedando anulada la mujer casi que por completo, únicamente tenía voz y voto para solamente obedecer, aunque finalmente pudieron conseguir poder disponer de voto aunque su vida, no dejaba de estar anclada al matrimonio y los hijos.
Una obra realmente legendaria y digna de recordar para quienes aman el cine, motivos suficientes los ya mencionar para sentarnos frente a la televisión para situarnos delante de una grandes obras maestras del cine clásico de todos los tiempos.