Así como el ritual en nuestra preparación de la piel y aplicación de maquillaje; la limpieza del rostro es crucial para conservarlo bello y saludable, en más de una ocasión escucharás la advertencia «nunca te duermas con el rostro maquillado» esto no es porque algo catastrófico vaya a pasar, no, al menos no de manera inmediata, pero se recomienda dormir con el rostro lo más libre posible de productos químicos para darle al menos 6 a 10 hrs de descanso y regeneración.
¿Qué pasa si no desmaquillamos nuestro rostro?
Aunque no lo alcancemos a ver, la piel tiene pequeños poros por los cuáles se oxigena y mantiene saludable, los cuales son tapados por productos como el maquillaje, si bien la piel puede estar «cubierta» durante un tiempo, no es lo más conveniente por ello en cuanto termines tu día, retira todo el maquillaje; además de dejar a tu piel respirar, el maquillaje contiene químicos que también son absorbidos, estresan a las pestañas por ejemplo y en resumen aceleran el procedo de envejecimiento. No quieres esto para tu rostro ¿verdad?
Lo que debes hacer cada día antes de acostarte es comenzar a retirar el exceso de producto sobre tu cara, lo cual también tiene que ser de manera cuidadosa para no maltratar la piel, utiliza los productos adecuados y de buena calidad para obtener mejores resultados.
Primero retira el maquillaje de los ojos, el cual regularmente es más pesado y complicado, utiliza toallitas desmaquillantes para retirar el rimel para manipularlas mejor ya que las lociones o cremas pueden introducirse al ojo con facilidad.
Después de despintar las pestañas procede al párpado, las cejas y puedes continuar con el rostro entero. También puedes usar aplicadores con muy poco producto para manejarlo mejor.
Una vez hayas retirado el exceso lava tu cara con gel limpiador, no con jabón, ya que los jabones resecan la piel y también pueden tapar los poros.
Elige un gel suave que puedas usar diariamente y complementa tu rutina con alguno de limpieza profunda para una vez a la semana o como tu piel lo necesite.
Terminando esto seca tu rostro de manera suave aplica tus cremas de noche, contorno de ojos o alguna mascarilla si así lo acostumbras.