La interpretación de los sueños no fue un invento de esta época. Desde los primeros tiempos existía esta práctica, y se basaba particularmente en la creencia de que los sueños podían adivinar o predecir acontecimientos futuros. La Oniromancia es la denominación para el “arte de la adivinación de los sueños”; y existen en la actualidad personas que creen fuertemente en este postulado.
La aparición del psicoanálisis (fines de 1.800), introduce una nueva concepción y finalidad para la interpretación de los sueños. Freud dirá que los sueños son cumplimientos de deseos inconscientes, y que pueden ser objeto de análisis. El padre del psicoanálisis ideará una técnica particular para su análisis, la cual acoplará al tratamiento de las neurosis.
La técnica de interpretación de los sueños consiste básicamente en la asociación, por parte del paciente, de ideas a las imágenes o palabras que aparecen en el sueño. En algunos casos no se necesita mayor intervención del terapeuta para que la persona comprenda el significado del sueño; en otros casos, el terapeuta guiará al paciente para que éste último pueda beneficiarse de dicha interpretación.