La mediación escolar ha comenzado a ser una práctica muy común, que demuestra ser muy eficaz para la solución de diferentes problemáticas; tanto de aquellas que aparecen entre los alumnos, como entre alumnos y docentes, o entre docentes y directivos, o entre alguno de estos y los padres de familia.
La mediación se define como una técnica de resolución de conflictos, entre individuos o entre grupos, en donde una tercera persona “imparcial” ayuda a las partes a encontrar el resultado que mayores beneficios traiga para ambas.
Algunas de las ventajas que brinda el uso de este recurso son:
- Disminución de la tasa de violencia escolar.
- Aprendizaje intrínseco de habilidades para la solución de conflictos.
- Aprendizaje de hábitos como civismo, respeto, comunicación, tolerancia a la diversidad, etc.
Por lo general, el proceso de mediación escolar apunta a:
- Ampliar el foco del problema; ayudando en la comprensión de los diferentes puntos de vista, así como del contexto en el que ha surgido el mismo.
- Acentuar lo que sí funciona, y puede llevar a la solución de la problemática.
- Trabajar las diferentes alternativas de resolución, con vistas al futuro deseado imaginado.