Desde hace varios años se pregona sobre la no-discriminación; sin embargo, el origen de esta palabra confunde acerca de lo que se intenta expresar tan enérgicamente.
Discriminar refiere a las acciones de distinguir, diferenciar, reconocer, elegir… Por sí mismas, todas refieren a acciones o actos necesarios, y deseables, para llevar adelante nuestras vidas. Más aún, la capacidad para discriminar y reconocer diferencias debe cultivarse, y enseñarse a los niños.
La diferencia esencial entre estas discriminaciones y el acto de discriminar que es reprobado socialmente, radica en que en este último, las diferencias sirven al propósito de descalificar a otro ser humano por no pertenecer a una mayoría, o a una minoría poderosa. En ésta la diferencia no se valora, sino que se reprueba.
La discriminación, como acción negativa, tiene sus bases en el temor a lo diferente o a lo desconocido. El grado en que se experimente este temor o miedo, será el responsable de actos que puedan ir desde la indiferencia y el maltrato (físico o verbal) al genocidio.
Psicóloga~ Terapeuta~ Docente
La Licenciada Verónica M. Sargiotti Pieretto es Psicóloga especialista en Terapias Breves. Egresada de la Universidad Nacional de Córdoba en 2002. Profesora en Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba en 2004. Y Postgraduada en Psicoterapia psicoanalítica breve del Centro de Investigaciones Psicológicas en 2006.