Blanco define su línea de verano como una colección llena de colores, diversidad y texturas. Para los estilismos del día a día la marca ha apostado por blusones holgados de color blanco y grabados acompañados con shorts de colores pastel rosa. Los vestidos años 60 y 70 se reinventarán con escote bandeau y estampado tricolor (en blanco, negro y verde agua) Las minifaldas de flores triunfarán con blusas sin mangas blancas y cestas de paja. Los piratas elaborados en tonos cítricos como el rosa fucsia se combinarán con camisetas de tiras finas y chaquetitas de algodón suave en colores verdes de agua mar.
Los vestidos años 50 se presentarán con falda de vuelo y ceñidos a la cintura en tonos bicolores rosa pastel y fucsia. Los pantalones pitillos en negro se acompañaran con camisetas de color verde diluido y americanas blancas con ribete negro en la solapa. Las camisetas diseñadas con logotipos y serigrafiadas también serán una apuesta de la temporada.