Ahora en cuanto empieza el duro frío, y se empieza a notar el paso del tiempo, la flacidez, sequedad o aparición de arrugas sobretodo en el rostro y en el cuello, donde resultan antiestéticas, para frenar el proceso sigue este consejo. Limpia tu rostro y cuello con manzanilla con un suave algodón. Las propiedades suavizantes y calmantes de esta infusión van de fabula al escote. A continuación aplica una capa fina de miel desde la frente hasta el cuello. Para que resulte más efectivo, si lo extiendes mediante un suave masaje desde dentro hacia afuera, con movimientos circulares y de arriba abajo con las palmas de las manos, como eliminando y echando fuera de tu cara y cuello (hacia el pecho) las arrugas. Puedes retirarlo con una esponjilla de desmaquillar mojada en agua templada, luego aplica tu crema hidratante si es de día y vas a comenzar tu jornada y nutritiva si es de noche