Masaje en el pie, descalza tus pies y en el suelo por una pelota o una botella. Pon el pie sobre ella y masajea cada pie unos cinco minutos al día, con este ejercicio no solo masajeas todo el pie y evitas tirones, también le refuerzas, para posibles contracturas.
Sigue masajeando la pantorrilla con un guante de crin y aceite de masaje de abajo a arriba, sube hasta el muslo y amásalo como si fuera pan. Esto hace que tu circulación mejore poco a poco y los nódulos de grasa se vayan deshaciendo poco a poco, ten en cuenta que la circulación debes activarla desde el tobillo a la rodilla y de la rodilla hacia las ingles… siempre fomentando la circulación hacia el corazón.
Si tienes los brazos flácidos o simplemente cansados… los masajes que te interesan son apretar y soltar el brazo desde los dedos hasta el hombro, como recordamos siempre de los extremos hasta las zonas más cercanas al corazón.