
La tarta de San Valentín también es conocida como «Red Velvet Cake«, ya que posee un color rojizo brillante que acompaña genial con la nata montada y las frutas confitadas en almíbar. Para comenzar a realizar la tarta coge un bol hondo y vierte dos huevos de tamaño grande, 200 gramos de azúcar, 100 gramos de mantequilla derretida, un yogur, 250 gramos de harina, un sobre de levadura para postres y un chorrito de leche. Mezcla bien, hasta que obtengas una masa espumosa y bien batida y unta un molde con mantequilla.
Después vierte la masa en el molde y hornea a 175º durante al menos 20-35 minutos hasta que pinches el bizcocho y el tenedor o el palillo salga limpio. Retira y deja enfriar, luego, desmolda y monta al menos medio litro o un litro de nata con unas varillas metálicas. Cuando estén, parte el bizcocho en dos partes y moja con licor de frutas, rellena con la nata y luego cubre la parte superior y los bordes con la misma. Refrigera durante unas horas y sirve.
