
La baklava se suele consumir en Turquía, Grecia y algunos países árabes y aunque se ha adoptado como uno de los postres más significativos de la gastronomía europea se dice que nació en Oriente Medio, su receta original, para prepararlos necesitarás 20 láminas de pasta filo, al menos 400 gramos de pistachos molidos así como anacardos o cualquier otro fruto seco que tengas a mano como las nueces, 100 gramos de mantequilla derretida y una taza grande de almíbar.
Para preparar los baklava, comienza por forrar un molde cuadrado de postres con mantequilla y luego pon una lámina de pasta filo encima, con la ayuda de un pincel de repostería cubre la pasta de un poquito de mantequilla y extiéndela bien. Espolvorea con los frutos secos al gusto, puedes agregar canela y cardamomo molido así como esencia de anís. Repite el proceso hasta terminar todas las capas de pasta filo y los frutos secos. Luego, corta porciones con un cuchillo bien afilado y baña con almíbar. Hornea a 180º hasta que se doren y retira.
