Se denomina trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), a un conjunto de síntomas que incluyen principalmente: falta de atención, hiperactividad e impulsividad. Históricamente se detectó e investigó principalmente en niños; pero en los últimos años se ha podido comprobar que muchos adultos que sufrieron de este trastorno lo continúan padeciendo en la vida adulta (aunque suela verse velado por otros trastornos, tales como la depresión o el abuso de sustancias).
El TDAH es más común en niños que en niñas, y está presente entre el 5 y el 10 % de la población mundial. Es un tipo de trastorno que debe ser diagnosticado y tratado a tiempo, dado que dificulta el desenvolvimiento saludable, tanto de la vida del niño como de la familia. Algunos de los síntomas que ayudarán a sospechar de la presencia del déficit de atención son: dificultad para seguir instrucciones y mantener la atención en actividades escolares o juegos; distracción, desatención, desorganización, pérdida de objetos u olvido de éstos; inquietud, respuestas bruscas y verborrea, interrupciones a terceros.