En los últimos tiempos se ha comenzado a utilizar y difundir la abrazoterapia; y quienes la promueven, destacan los favorables efectos psicofísicos que tienen sobre el organismo como totalidad. Los abrazos promueven la producción de serotonina y dopamina, hormonas responsables de la sensación de bienestar que conlleva este tipo de caricia.
La abrazoterapia consiste en una “sesión” o encuentro que se centra en dar y recibir abrazos de los más variados. La técnica destaca el componente a-sexual del abrazo; y se centra en la emoción tierna. En algunas instituciones de la salud, se ha comenzado a capacitar al personal para ofrecer este tipo de “cuidados”.
La psicología ha destacado, desde hace muchos años, el valor de las caricias en la recuperación y tratamiento de diversas patologías y trastornos; desde la hiperactividad hasta la soriasis. Los terapeutas también lo recomiendan por ser una conducta generadora de acercamiento emocional.
La abrazoterapia es el resultado del reconocimiento del cuerpo y los sentimientos como parte fundamental de la vida de cada ser humano.