Cada vez más profesionales de las más diversas disciplinas alientan el desarrollo del pensamiento creativo, tanto en sí mismos como en los demás.
La creatividad puede definirse como la habilidad para usar, combinar y generar información; de modo tal, que el resultado sea original y significativo.
Kornblit menciona tres características importantes del pensamiento creativo, estas son:
- Flexibilidad. Al contrario de la rigidez, la flexibilidad en el pensamiento permite llegar a soluciones innovadoras y originales. Posibilita la expansión de los límites de nuestra propia mente.
- Recombinación. Entendida como combinaciones cruzadas entre diferentes elementos. Una persona creativa es capaz de sacar el mayor provecho a un grupo de datos, combinándolos de una manera totalmente nueva.
- Insight. El insight refiere al hecho de comprender algo de manera repentina. Surge como una idea esclarecedora que viene a nuestra mente de repente.
Resulta interesante destacar que algunos autores, como por ejemplo De Bono (en Seis sombreros para pensar), sostienen que el pensamiento creativo puede aprenderse, al igual que se aprende cualquier otra habilidad.