La estimulación temprana refiere a una serie de actividades y técnicas de contacto y juegos que se realizan con niños, con la finalidad de favorecer, fortalecer y desplegar su potencial. Se la utiliza de manera terapéutica en casos especiales, cuando existe una problemática particular; o como un medio para estimular el desarrollo.
La Fundación Belén define como objetivos de la misma: la mejora en el vínculo padres-hijos, el incremento de la calidad de experiencias vividas y la adquisición de herramientas útiles para desenvolvimiento infantil.
Existen una serie de actividades, propuestas por Marta Bekei, que pueden realizarse en el hogar, desde el momento del nacimiento:
- Respecto a la estimulación visual. Mantener contacto visual con el bebé; por sobretodo en los momentos de alimentación y cambio de pañales. Colocar móviles y dibujos de colores, aproximadamente a unos 20 cm. del rostro del niño.
- Respecto a la estimulación táctil. Mantener contacto piel a piel mientras se lo tiene en brazos; y dar caricias en espalda, piernas y brazos.
- Respecto a la estimulación auditiva. Hablarle al niño con voz suave, pausada y buena pronunciación. También puede ponerse música suave en los momentos en que el bebé se encuentra activo.
- Respecto a la estimulación cenestésica. Pasear al niño por diferentes sectores del hogar, mecerlo en brazos y cambiarlo de posición.
Para una verdadera estimulación temprana, se pueden consultar centros especializados que cuentan, por lo general, con un equipo interdisciplinario de profesionales.