Vamos a hablar de cuatro tipos de colores y de sus tonalidades diversas y cómo combinan con los distintos colores. Generalmente la base que elijamos será o podrá ser de colores azules, amarillos, blancos y verdes. Que si nos fijamos en el círculo cromático solo el amarillo pertenece a los colores cálidos y del blanco que es completamente acromático, es decir que no pertenece a ninguno de los dos rangos.
Azules, los intensos y de tonos claros (lirio, jacinto, anémona de jardín) se pueden contrastar con azucenas blancas. También combinan con tonos malvas, rosas y gladiolos.
Amarillo, que combina muy bien con los rojos. Estos dos colores intensos y cálidos, que encontramos en tulipanes, claveles y gerberas, son aconsejables para crear combinaciones llamativas. Son colores que absorben la luz y potencian su intensidad.
Blanco, sólo o acompañado de tonos pastel, produce un efecto luminoso. El nardo, la Fresia y la dalia son flores blancas; de tonalidades pastel hay diversas orquídeas.
Verde, es el complemento ideal en la mayoría de las composiciones. Las ramas de follaje se combinan con las hojas de las flores.