Son varias las razones que aconsejan la poda, cada una en un caso determinado.
- inmediatamente después de cambiar de maceta ejemplares grandes. Cuanto más haya sufrido el sistema pedicular, más hojas habrá que quitar. El equilibrio correcto entre raíces y hojas estimula el crecimiento.
- cuando una planta crece demasiado, han de quitarse alguna de sus ramas.
- antes o después del reposo invernal, a fin de mantener una forma compacta y fácil de cuidar. Si es posible, se esperará a que el crecimiento haya cesado.
- para retrasar la floración. Se quitan los brotes superiores, para estimular la aparición de nuevos brotes laterales, los cuales producirán nuevos brotes.
La poda ha de hacerse siempre por encima del nudo de la hoja o de una yema.
El corte de la poda ha de hacerse de modo oblicuo de manera que si la hoja o yema está a la derecha en corte sea “/” y al revés si está a la izquierda. De esta yema surgirán nuevos tallos; su posición señalará la dirección de los renuevos, sobre todo en las plantas arbustivas. Evítese las ramas entrecruzadas y haga que todos los renuevos reciban la luz adecuada. Si después de la poda la planta exuda, lavar la herida con ceniza o carbón vegetal.