El gran surtido de macetas que hay disponibles hace que tengamos que ser concientes de qué tipo de maceta puede o no necesitar nuestra determinada planta.
Hace algún tiempo, todas las plantas crecían en tiestos de barro rojo, tenidos por mas convenientes debido a su porosidad, pero hoy sabemos que las raíces pueden absorber el aire que necesitan a través de la superficie, siempre que esta se mantenga suelta. El agua de las macetas se evapora mucho, por lo que la tierra del interior tiene una temperatura baja, 1-2 º C. Con sol, la humedad se evapora con facilidad, lo que hace que después de algún tiempo la maceta empiece a ponerse fea debido a la cal. Solo aquellas plantas que necesitan de cal pueden cultivarse en macetas de barro.
Al empezar a ser usados los tiestos de plástico pusieron en apuros a algunos cultivadores, por lo mucho que se les regaba. Como el agua no se evaporaba por los poros, una planta en plástico necesita un tercio del agua.