El síntoma más común producido por una infección viral es la reducción de la tasa de crecimiento, ocasionando diferentes grados de enanismos y acaparamiento de la planta.
Asimismo, causan diferentes grados de reducción del rendimiento total como el acortado del periodo vegetativo del cultivo.
Los síntomas son muy diversos y complicados pues pueden llevarnos a equívoco al confundirse con síntomas notorios de otras enfermedades. El acortamiento del período vegetativo puede producirse porque el virus haga que la planta presente abundantes brotaciones axilares. Lo que va a generar, de no eliminarlas, que al final haya una competición de la planta con estos brotes.
Por otro lado, muchos virus pueden infectar ciertas plantas sin desarrollar síntomas visibles.
En este caso, el virus y la planta se denominan virus latente y hospedante asintomático respectivamente. Sin embargo, algunas infecciones virales pueden parecer sintomáticas temporalmente bajo condiciones dadas, como en las altas o bajas temperaturas; en este caso se trata de síntomas enmascarados por condiciones medioambientales
Lo más importante es la prevención. Por lo que no comprar plantas con virus es lo mejor.
De tener un virus en una planta, lo más conveniente es eliminar toda la planta, y para evitar cualquier propagación, tirar la tierra, quemar la planta y retirar la maceta.